LEMA 2010

"Pasión por la Verdad, compromiso por el Bien Común"


San Agustín fue un apasionado por la Verdad, toda su vida fue una constante búsqueda de la Verdad, de sí mismo y de Dios. Él mismo nos dice como debe ser nuestra búsqueda de la Verdad: “Hay que buscar la verdad con empeño para que su encuentro produzca mayor satisfacción. Y hay que disfrutarla sin hastío para seguir buscándola con nuevo afán” (De Trin. 15, 2, 2).

Dice el papa Benedicto XVI sobre San Agustín: “Jamás se contentó de la vida así como esta era presentada y como todos la vivían. Siempre estuvo atormentado por la cuestión de la verdad. Quería encontrar la verdad. Quería saber qué cosa es el hombre; de donde proviene el mundo; de dónde venimos nosotros mismos, donde vamos y donde podemos encontrar la verdadera vida. Quería encontrar la recta vía y no simplemente vivir ciegamente sin sentido y sin meta. La pasión por la Verdad es la verdadera palabra clave de su vida”.

         La Pasión por la Verdad es lo que va configurando nuestra vida, lo que nos permite reconocer nuestros aciertos y falencias; para fortalecer lo primero y corregir lo segundo. La pasión es lo que debe motivar nuestras acciones y ser el motor de nuestra labor diaria en este año. Tener Pasión por la Verdad, es tener Pasión por lo que hacemos y realizamos en nuestra tarea educativa, creando así relaciones más fuertes entre nosotros para colaborar en la formación de la persona humana, y preparando a nuestros alumnos para desenvolverse en la vida.

         Esta pasión por la Verdad es lo que nos llevará al compromiso por el Bien Común, pilar fundamental en el carisma agustiniano, que nos configura en una comunidad educativa que se compromete y educa en el Bien Común, “desde los niños hasta los jóvenes, y que se gesta cotidianamente en un estilo de vida caracterizado por la apertura, el respeto y el servicio a los demás, sobre todo a los más pobres, débiles y sufrientes.

Se realiza en gestos concretos que superan nuestra tendencia al individualismo y la búsqueda mezquina del propio interés, por encima del interés ajeno. Se afianza con opciones personales, familiares y sectoriales que reconocen que la auténtica felicidad está en hacer felices a los demás y que el verdadero progreso se alcanza con otros, nunca contra otros.

El compromiso por el Bien Común necesita de hombres y mujeres apasionados y convencidos, capaces de actitudes heroicas, que vayan gestando nuevos liderazgos que modelen y estimulen un estilo de convivencia ciudadana fundada en el diálogo y el servicio” (Homilía de Mons. Carlos Franzini).

 

Oración por la  PATRIA

Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Nos sentimos heridos y agobiados.
Precisamos tu alivio y fortaleza.
Queremos ser nación,
una nación cuya identidad
sea la pasión por la verdad
y el compromiso por el bien común.

Danos la valentía de la libertad
de los hijos de Dios
para amar a todos sin excluir a nadie,
privilegiando a los pobres
y perdonando a los que nos ofenden,
aborreciendo el odio y construyendo la paz.
Concédenos la sabiduría del diálogo
y la alegría de la esperanza que no defrauda.
Tú nos convocas. Aquí estamos, Señor,
cercanos a María, que desde Luján nos dice:
¡Argentina! ¡Canta y camina!
Jesucristo, Señor de la historia, te necesitamos.
Amén.